Carta a quien visita solo en días de lluvia

”Esta carta es para quienes encuentran consuelo en la lluvia y en el silencio que deja a su paso.”

Te reconozco por el sonido de tus pasos entre los charcos.
Vienes cuando las flores se doblan bajo el agua, cuando los árboles gotean recuerdos y el aire huele a tierra recién abierta.
No todos eligen la lluvia para volver, pero tú sí.

Quizás porque en ella se confunde el llanto y nadie pregunta.

Cuando caminas entre las tumbas, no hay prisa.
Las gotas se mezclan con tus pensamientos y, por un instante, el mundo parece más pequeño, más íntimo.
Aquí, en esos días grises, todo suena distinto: el viento es más lento, el mármol parece respirar.

Tal vez la lluvia te recuerda algo que no puedes decir en voz alta.
O tal vez solo vienes a sentir la paz de saber que alguien, en algún lugar, te escucha sin interrumpir.

Cuando te marchas, el agua sigue cayendo un poco más.
Como si el cielo quisiera acompañarte un tramo más del camino.

Gracias por venir incluso cuando llueve.
Gracias por recordarnos que el amor, como la lluvia, a veces encuentra su forma en el silencio.

Las Casuarinas
Cartas desde el Cementerio

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