Carta a quien se queda un rato más

“Hay quienes no se marchan enseguida. Permanecen un momento más, en silencio. Esta carta es para ellos, que encuentran consuelo en quedarse un poco junto a la memoria.”

Te vemos quedarte, cuando todos ya se han ido.
No miras el reloj, no apuras el paso.
Te sientas, respiras y dejas que el silencio haga su trabajo.

Ese instante —ese pequeño tiempo sin ruido— es donde la memoria se acomoda.
No hay nada que hacer, solo estar.
Y en ese estar, el amor encuentra su espacio para volver a ser paz.

A veces el aire se vuelve más liviano cuando alguien decide quedarse.
Es como si el lugar mismo respirara contigo, compartiendo la quietud.

Sabemos que no siempre es fácil marcharse.
Pero también sabemos que el silencio te acompaña, incluso cuando ya no estás aquí.

Gracias por quedarte un poco más.
Gracias por recordarnos que no todo termina al irse.

Las Casuarinas
Cartas desde el Cementerio

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