El tiempo del funeral no es tiempo real
El tiempo del funeral no obedece a los relojes. No avanza en línea recta ni responde a las horas marcadas en la pared. Es otro tiempo. Uno espeso, irregular, que se estira y se encoge sin pedir permiso. Hay minutos que duran una eternidad: el instante antes de cerrar el ataúd, la caminata lenta detrás…