Aprender a despedirse (sin hablar de muerte)
Nadie nos enseña a despedirnos. Crecemos aprendiendo a llegar, a empezar, a sostener. Pero no a soltar. Las despedidas aparecen de golpe, torpes, mal ensayadas, y casi siempre cuando ya es tarde para practicar. Despedirse no siempre implica palabras finales. A veces ocurre en silencio, en lo que no se dijo, en lo que se…